Hagamos de nuestro Trabajo una Experiencia Feliz

29 08 2011

Jaja.





Cuanto tiempo sin verte

27 03 2010

Pasó tanto tiempo. Ya ni siquiera recordaba como entrar en ti. Casi te olvido. Gracias por descubrirte una vez más ante mi. Te extañé mi blog. Ahora te voy a robar algo de lo escrito en tu piel, o debo decir en tu hoja electrónica.





Estigma, pesadilla o milagro

25 06 2009


 

La vi llorar calladita,

mi mariposa transformada en oruga

 su llanto suena a gotera en madrugada,

angustiado,

necio,

penetrante,

cansado.

 

Duele tanto oirla llorar,

tanto como duele una muela picada,

tanto como una uña encarnada puede doler.

Gemido,

raya-punto,

pujido,

punto-raya,

suspiro largo,

suspiro corto,

se apaga,

se enciende,

se vuelve a prender en largo llorar.

 

No llores más mi estrella bella,

Mira que aunque la Mariposa se vista de seda,

el llanto igual se queda,

porque se convirtió en oruga mi mariposa,

y sus lágrimas

No hay poder que las puedaAl Filo a callar.

 





Corte a la Moda

5 06 2009

Sin estilista en la sala,

te cortaron la cabellera larga,

oscura como la más negra de las estrellas moribundas,

oscura como el pasaje más cruel en Ciudad de Pecado.

 

Te cortaron los rizados cabellos,

te cortaron las grandes alas,

te cortaron el sueño por varios días,

y las ganas de volar sin miedo.

 

Una enfermera con rasuradora actuó como peluquera,

una sala de operaciones se transformó en tu spa,

el destino te concertó la cita,

La vida te cobró la otra mitad.

 

Sin espejo te cortaron el pelo,

sin tendencia te dejaron a la moda,

rapada,

desnuda,

amarrada,

sola con tus dudas.

 

Al despertar por la mañana,

tu nuevo extremo atuendo de otoño-invierno,

se complementó con una moderna intubación.

 

Así es la vida querida,

una insospechada portada de magazine,

en la que por accidente te volviste la estrella,

de una moda con carácter de drama.

 





Nos rompieron el corazón

20 05 2009

Te quebraron de a pedazitos

Y me llenaste con tu incerdidumbre.

La de ayer, la de hoy, la de mañana, la de siempre.

 

¿Cómo se le llama a la agonía en una sala de espera?…

¿tedio?,

¿ira?,

¿Apocalipsis Now?,

Una guerra con el colectivo y sus prestensiones de salud mental. Una batalla contra el sistema médico, sus batas blancas, sus almas negras y la corrupción de la vocación.

 

Te quebraste a pedacitos,

Te escarbaron la cabeza,

Desalojaron al duende verde,

El de la buena suerte, el Lucky Charm.

 

Con una navaja filosa cortaron tus rizos,

Con la misma navaja que cortaban mis esperanzas,

Las de los patojos, las de nuestros padres, las de los buenos amigos.

Luego cortaron tu piel, tus huesos, tus entrañas y durante más de nueve horas te cortaron la inspiración, el compromiso.

 

La anestesia nunca es buena consejera,

Te duerme un rato para luego despertar tus más fieros instintos.

Los que sirven para pegar por la rabia que no entiende razones.

Impulsos que se leventan del inconsciente con el impetu de la mañana más fiera. Esa mañana que siempre viene luego de una noche larga de penas y sinsabores, de esas horas en la penumbra de la angustia,

de esa que se acompaña con copas de hiel y amargura.

 

Me quebraste a pedacitos. Con tu dolor me llagaste el alma, me reventaste el coco y me dejaste el corazón sumergido en una interminable jornada de cuidados intensivos.

 





Tecnología en luz mayor

8 05 2009

Cerré los ojos un segundo. El viaje me pareció que duró mil años. Lloré como niño ante las maravillas que se mostraron con forma de lluvia, gotas de luz y salpicaduras de color.

Una sensación de paz me invadió. Sentí que nada me faltaba, sentí que todo estaba bien.

Ante mi se mostró su hermosura. Una belleza idescriptible de fuego y amor. Una pasión, una dulce locura, un éxtasis pleno, sin remordimientos, sin mentiras, sin traiciones. 

Cada vez que me conecto con El, se dispara la sinfonía del Eterno, en un despliegue de notas altas, en utravioletas.





Mi Salvador

6 03 2009

La noche se extendió de una manera inimaginable. Horas de frío, horas de temor, horas extras, oras y oras, si es que todavía te recuerdas como orar. Al principio uno cree que no se corre ningún peligro. Al principio uno cree que puede solo, que no se corren riesgos, que los monstruos no existen, el destructor es un mito, que jack el destripador desapareció hace mucho tiempo. La verdad es que nadie puede imaginar los riesgos a los que te ves enfrentado cuando viajas por la tierra.

Al cruzar una de las esquinas, empecé a sentir adormecidos los labios, un extraño virus se apoderó de mis ojos, me nubló la vista y me impidió notar que detrás de un montón de basura se encontraba la sombra más extraña que se pueda imaginar. Un frío de muerte llenó la oscuridad y la verdad, yo ni siquiera noté la baja temperatura, mi piel estaba también insensible.

La sombra se movió sigilosamente, se deslizó por debajo de rincones y rendijas, atacó sin misericordia mi memoria. Se apoderó de mi identidad, se apoderó de mis valores más preciados, empezó a devorar mi paz, mi amor, mi gozo, mi esperanza. Al instante me sentí muy débil. Una tristeza ridículo entró de frente en mis ganas de seguir. Una amnesia de la dirección a dónde me dirigía me invadió. Perdí el rumbo, extravíe el camino, olvidé cuál es la dirección de mi hogar y no lograba recordar ni siquiera mi nombre.

La sombra se multiplicó en número y tamaño. Me cargó con cadenas, me rodeo con ataduras, me golpeó en la cara y me empezó a arrancar pedazos. Me llené de heridas, perdí mucha sangre, mucho de todo.

De pronto sentí un terrible golpe en lo más intimo de todo mi ser. Me sentía tan falto de fuerzas que sólo tenía ganas de dormir. Me busque en las bolsas algo para comer, nada. Me busque en la billetera dinero para comprar algo de beber y nada. Todo estaba vacío.

De pronto se presentó EL. Llegó majestuoso, rodeado de luz, infinito en poder. Me llenó en un segundo con lo perdido en años. Se mostró con autoridad de maestro, de libertador, de médico especialista en traumas severos.

Con una espada de fuego atravesó las sombras, con una majestad inigualable desarticuló todo el ataque del enemigo. Los derrotó con su mirada y con sólo mostrarles la grandeza de su amor.

Me sentí a salvo, me sentí protegido, me sentí rescatado. Me llevó de regreso a casa, me entró con Papá y lo ayudó a bañarme para quitarme toda la suciedad acumulada por la revolcada que recibí en mi caminar en la oscuridad de la noche destructora del mundo. Me pusieron ropa nueva, me calzaron los pies cansados con sandalias suaves y cómodas. Me llamaron por mi nombre y fue allí que recuperé mi identidad perdida.

Cuándo le pedí a mi Papá que me explicara quién es mi Salvador, sonó en mi corazón el nombre más maravilloso que jamas escuche. Un nombre Santo, un nombre Sano, un nombre Sobrenatural, un nombre Salvador… JESUCRISTO.

A partir de ese momento, me quedé Sorprendido, ahora además de mi Salvador y Super Héroe, EL es mi amigo. Gracias mi SALVADOR JESUCRISTO. Grande eres tu, grande es tu gloria, grande es tu amor, grande son tus obras.

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La Mujer del Tonel

3 08 2008

Amaneció fría. Como la madrugada, como su último polvo, como la Brava que se tomo con el tipo raro del sombrero Charro, como la mirada de indiferencia que le dió la viejita al dejarla en la parada… Así la tenía el primer cliente, un niño (apenas legal) recién salido de la pubertad, la peluquería y la pastelería que administra la madre. Allí acostumbraba a dar sus gavetazos. Aprovechaba los descuidos de la cajera para sacar un par de billetes de a cien. 

Esa tarde la Mujer del Tonel nunca imaginó que su última cena sería un shuco. A pesar que a partir de las ocho p.m. su menú básico eran puros embutidos. A veces le tocaban de los buenos, frescos, grandes y con bastante mayonesa. De cualquier manera, el destino la llevaría a una situación que nunca le pasó por la mente. Siempre se imaginaba puras estupideces. Que si dejaría de trabajar en la calle, que si volvería a la U, que si llegaría el amor de su vida, que si con un puesto decente prospera la gente, que si el norte fuera el sur como dice Rajona.

El Patojo salió apurado. Agradeció el bocado de la reina y el vaso de Pepsi bien fría. Le dió un beso a su Madre y tomo el primer taxi rotativo que encontró en la avenida. Sentía que ya no llegaba a la cita con el amor. Sentía mariposas en el estomago y polillas en la punta del pendenciero punto de apoyo occipital.

Al verlo entrar ella supo que con este patojo mejor no jugar. Sin embargo siempre le gustó jugar con fuego y además le encantaba quemarse. Especialmente con hierba de la buena… Lo miró con antojo, lo miró de re ojo, lo miró con apuro y lo apuró a mirarla. El resto es historia: El Patojo se enamoró obsesivamente, tuvo miedo de perderla, perdió la cabeza y acabó con la perdida. La cortó en pedacitos para no dejar rastro, la fileteo en trocitos como en el rastro, la empacó dentro de una bolsa de plástico negro y la dejó con mucha ternura dentro de un tonel oxidado.

Amaneció fría, tan fría como un agujero negro, tan negro como el luto en el corazón del Patojo.





22 01 2008

Suelo desnudarte con la mirada

 

suelo besarte con los ojos

 

suelo quitarte la ropay admirarte poco a poco

 

y veo tus piernas bronceadas

 

y beso tu blanco dorso

 

y siento tu olor a señora

 

y en tu vientre me vuelvo loco. 

 

Suelo desearte con mis labioscada vez que te veo a los ojos   

suelo amarte despacio para ver el placer en tu rostro. 





Necropsia del Silencio

20 01 2008

Te fuiste como siempre,

Silenciosamente mudo,

Sin decir adios,

Sin mediar palabara.

 

Tu vida entera fue un silencio prolongado,

Em tus labios secos nunca transitó verbo,

En tus cuerdas vocales nunca resonó improperio,

De tu garganta oscura nunca saltó grito alguno.

 

Tu último acto habló por si mismo,

Dijo todo lo que tu nunca pudiste,

Externó sin uso de vocablo

Lo que la naturaleza te negó,

Las palabras de pasiión,

Los te amo,

Los te deseo,

Los perdoname,

Los te necesito,

Los por favor llamamme,

Los por favor no me olvides,

Los por favor no me dejes así,

Y saltaste al precipicio,

Amplificando con el viento tu discurso,

Monologo sonoro de soledades,

Idiferencias,

Atrocidades,

Inexperiencias,

Dudas nunca predichas,

Insatisfacciones nunca expresadas.

Y mientras caías al vacío te entregabas al todo,

Y mientras volabas por el barranco te entregaste a la nada,

Platicaste hasta el cansancio con los zopilotes,

Se acurrucaron para ver la película de tu vida,

Celuloide de alcancía barata,

Pedacitos de film proyectado en premier exclusiva,

Corte a toma del nene jugando,

Disolvencia a los padres moribundos,

Ubico y sus caballos,

La revolución del 20 de octubre,

El amor filial,

La soltería eterna,

Las noches de insomnio,

Los besos,

Los abrazos,

La prole que nunca llegó,

Akenathon en la sala,

Los prejuicios,

La sociedad que se negó a reconocer lo obvio,

Las champurradas con café,

Siempre puntuales a las 5 de la tarde.

 

¿Qué tanto nos pediste con tu silencio,

letras mudas escritas en el viento,

palabras en negritas dibujadas como figuras blandas,

un suspiro interminable,

un golpe seco sobre la tierra,

la sangre dandole de beber al polvo sediento,

tu lengua quieta,

como siempre quieta,

los niños corriendo para llamar a los bomberos,

las frías baldosas de la morgue tremebunda,

los parientes lejanos tratando de reconocer el cuerpo,

tu sonrisa burlona incisiva,

segura de que unicamente podrán identificar el tacuche,

porque nunca conocieron algo más que la pura fachada.

Que manera la tuya de hablar,

Contundente,

Rotunda,

Tan silenciosamente muda,

Tan calladamente en silencio.

 

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